La ginecomastia, en palabras técnicas, es el agrandamiento patológico de una o ambas mamas en el hombre. El problema originario que causa esta patología se suele asociar a la hiperprolactinemia, lo que significa que el hombre tiene un exceso de prolactina en su sangre. Otra de las posibles causas parece radicar en un hiperestrogenismo, el cual lo que provoca que el hígado no pueda metabolizar los estrógenos. Por último, también se suele asociar a los efectos secundarios de algún medicamento o droga.

Es importante diferenciar esta patología de la pseudoginecomastia, la cual ocurre porque el hombre ha acumulado grasa en forma de mama.

La ginecomastia se trata de una seria preocupación entre los hombres que la sufren, porque no consiguen perder esa forma de mama femenina aunque hagan ejercicio y dieta, por lo que no les gusta su apariencia. Por esta razón, el procedimiento para quitar la grasa de las mamas, es muy valorado entre el público masculino que tiene este tipo de patología.

 

Candidato a la ginecomastia

En principio, cualquier hombre sano, en circunstancias normales, puede ser sometido a este tipo de cirugía. En cualquier caso, siempre es más recomendable acudir al profesional especialista para que le asesore sobre qué tipo de intervención necesita en función de sus características corporales y su estado de salud. Lo que si es seguro, es que el resultado es mejor cuanto más elástica y firme sea la piel.

¿Todo el mundo puede someterse a la intervención quirúrgica? En este caso, la respuesta es no. Por poner un ejemplo, a los hombres con obesidad y/o con un ligero sobrepeso, que nunca haya intentado arreglar el problema a través de ejercicio físico y siguiendo una dieta saludable, no se les suele recomendar optar por esta solución quirúrgica.

Tampoco es aconsejable que los varones que tengan desarrollados unos hábitos perjudiciales como la ingesta de alcohol en cantidades excesivas o que tomen esteroides anabolizantes, se sometan a la cirugía de la ginecomastia. Por ejemplo, si el paciente es fumador, deberá dejar de fumar al menos con dos o tres semanas de antelación a la operación, y durante el mismo período de tiempo, después de la intervención, para lograr una mejor cicatrización.

Nuestro equipo de profesionales, con más de 30 años de experiencia, aseguran que la cirugía de reducción mamaria, realizada por un experto cualificado, no suele generar ningún tipo de problemas, ya que los riesgos (que existen, como en cualquier cirugía) no son elevados.

 

Operación de Ginecomastia

La primera fase consiste en la consulta inicial. Es una etapa de vital importancia, ya que determinará el resto del procedimiento. Se realizará una inspección médica completa y una exploración de las mamas, con el objetivo de saber cuál es la posible causa de ginecomastia.

Es importante empezar desde el principio con toda la confianza del mundo, por lo que la relación y la comunicación entre el paciente y el cirujano debe ser totalmente transparente. Para conseguir esto, no hay que temer hacer cualquier pregunta, aclaración, etc, con tal de que no quede ninguna duda sobre el procedimiento y la intervención.

En cuanto a la preparación para la cirugía, nuestros profesionales proporcionarán toda la información necesaria al respecto, como por ejemplo cómo debe prepararse, aclarar qué tipo de medicación se puede estar tomando al mismo tiempo, o cuánto tiempo se debe ayunar para todo fluya con normalidad. La cirugía en sí suele durar entre una y dos horas, como siempre, dependiendo de cada caso y, por regla general, no requiere estancia hospitalaria por parte del paciente después de la misma. No obstante, en algunos casos se suele recomendar un día de estancia en el hospital.

Por último, y antes de entrar de lleno en lo que viene siendo la intervención en sí, la anestesia que se le inyectará al paciente será local, salvo en casos de intervenciones más complicadas o largas, en las cuales se le pondrá anestesia general.

Si el exceso de glándula mamaria es la causa del problema, debe ser extirpado con un bisturí. La intervención se lleva a cabo a través de una incisión en la aureola, siguiendo la curva nartural de la misma (en forma circular), y desde esta incisión, el cirujano extrae la glándula mamaria que está provocando ese exceso de volumen en la mama. El tratamiento más común suele ser la combinación de esta incisión con bisturí que acabamos de ver, con una liposucción, con la cual lo que se consigue es succionar la grasa sobrante, a través de una cánula.

La operación dura una media de entre una y dos horas por mama intervenida. No siempre es necesaria la hospitalización del paciente tras la operación, pero es lo recomendable en estos casos, ya que la operación se realiza por norma con anestesia general.

 

Postoperatorio Ginecomastia

Tendrás un postoperatorio rápido, seguro y estaremos a su disposición para cualquier pregunta.

Independientemente de si la intervención ha sido llevado a cabo con bisturí, liposucción, o ambas, el paciente operado sentirá, como es normal, algunas molestias durante los días siguientes a la cirugía. Molestias que pueden ser controladas sin ningún tipo de problema con la medicación oportuna, profesionalmente recomendada por nuestros especialistas.

Siempre recomendamos al paciente venir acompañado de un familiar o amigo, que pueda atenderle en lo que eventualmente necesite.

Una vez la operación ha finalizado, es absolutamente imprescincible guardar reposo total durante las siguientes cuarenta y ocho horas, a lo largo de las cuales el paciente se va a colocar en una postura semi reclinada. El intervenido sentirá algunas molestias en la zona durante las siguientes dos semanas, al menos. Además, durante los primeros cuarenta y cinco días, el paciente llevará una faja quirúrgica.

Para más indicaciones, por favor, no dudes en consultar a nuestros especialistas.