El verano ya está aquí, comienza la carrera por lucir fabulosa en nuestras vacaciones. Pero tenemos que tener en cuenta que nuestro estilo de vida influye en nuestra salud y en nuestra belleza. Cambiar nuestros hábitos puede ser clave para sentirnos bien con nosotras mismas. Uno de los principales quebraderos de cabeza de las mujeres durante esta temporada se centra en el abdomen. Inaugurada oficialmente la época estival comienzan las escapadas a la playa haciendo del bikini el uniforme perfecto. El deseo por lucir un vientre plano y definido se convierte en la principal meta de hombres y mujeres.

El abdomen es una de las zonas más complicadas ya que tiende a acumular la grasa, en la mayoría de las ocasiones por falta de buenos hábitos alimenticios, falta de ejercicio o la edad. A pesar de que no es fácil mantener a raya nuestro abdomen no es misión imposible, y es que un estilo de vida saludable combinado con tratamientos específicos puede ser la combinación perfecta para despreocuparte y presumir de figura sin complejos. Lucir un vientre plano va más allá de la mera apariencia física, el sentirnos bien y a gusto con nosotras influye en nuestro estado de ánimo que a su vez nos permite disfrutar aún más de cada momento. Una serie encadenada de factores que tienen como objetivo el bienestar y el equilibrio entre cuerpo y mente.

El deporte será nuestro aliado. Fundamental en nuestra rutina, el ejercicio ayuda a reducir y marcar el abdomen. Al tradicional ejercicio cardiovascular y las tablas de ejercicios específicas, se les unen los hipopresivos, la tendencia fitness de moda que ha llegado para quedarse por sus múltiples beneficios. Se trata de una forma de entrenamiento con los que la presión del abdomen se reduce y mejora la protección de los órganos, siendo la respiración controlada la clave para conseguir realizar estos ejercicios con éxito. Una de las ventajas de estos ejercicios es que se pueden realizar en diferentes posturas: de pie, con rodillas y palmas de las manos apoyadas en el suelo, con antebrazos y pies apoyados en el suelo…Aprovecha el buen tiempo y los paisajes desconocidos para hacer de tu rutina de ejercicios algo diferente, incluso en vacaciones. Una buena planificación deportiva también requerirá una buena alimentación.

Las semillas, los probióticos que encontramos en los yogures y fermentados lácteos, la piña, las alcachofas o los espárragos no pueden faltar en tu menú de cara a la puesta a punto. Durante estas semanas los eventos de última hora, las cenas improvisadas con amigos o los aperitivos en el chiringuito de la playa no tienen por qué ser un enemigo, apuesta por deliciosas alternativas saludables: cambia los refrescos, aunque sean light, por aguas de sabores o tés helados, y si buscas un capricho dulce healthy, apuesta por los polos de sabores de frutas.