De partida, la inmensa mayoría de las personas presentamos asimetrías en volumen y forma entre ambos lados de nuestro cuerpo; además, tras la cirugía, la evolución de un lado siempre es diferente a la del otro; es decir, la cantidad de inflamación, la aparición de hematomas, las molestias, …, son distintas entre un lado y otro del cuerpo, y en consecuencia, pueden es normal que pueda haber diferencias entre un lado y el otro.

Cuando finaliza la cirugía en el quirófano, ha terminado el trabajo del cirujano; ahora, le toca el turno a tu organismo, que es quien produce la inflamación, la antinflamación, coagula, anticoagula, fabrica la cicatriz, remodela la cicatriz, protege de los gérmenes de la propia piel de la paciente, para que no infecten las heridas, …; es tu organismo quien debe actuar durante aproximadamente 1 año. Sin embargo, te seguimos valorando hasta meses después de la cirugía, para vigilar como se comporta tu cuerpo, como se inflama, como va cicatrizando, como se defiende de los propios gérmenes que habitan la piel. Si hace una inflamación exagerada, si no consigue mantener a raya los gérmenes de la piel y se produce una infección, si forma una cápsula exageradamente retráctil y endurecida,…, pondremos los medios para intentar modular a tu organismo. No siempre es posible dominar y corregir al propio organismo, y por eso, en ocasiones, pueden quedar asimetrías que incluso hagan que sea necesaria otra intervención.